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Si las trabas oficiales a las importaciones lo permiten,
en los próximos días Samsung y Sony lanzarán al mercado argentino los
primeros televisores tridimensionales, lo que representará el desembarco
de esa tecnología en el país. Se trata, claro está, de la punta de un
iceberg, que inaugura una nueva categoría y la promesa de nuevos
negocios, ya que lo mismo harán meses después Philips, LG y Panasonic,
entre otras marcas. El debut de la movida 3D es mucho más abarcativa:
también llegaron –y llegarán antes de fin de año– las primeras
notebooks, consolas de videojuegos, reproductores de DVD y hasta cámaras
digitales con prestaciones de esas características.
Todo es
parte de la lógica contundente de las tecnológicas: avanzar siempre un
paso más allá con el objetivo de fomentar el consumo por vía del
recambio de equipamiento. Y el 3D es hoy la gran apuesta de la
industria, aunque por varios años sea un negocio de nicho, minúsculo,
pensado para un segmento acotado a los fanáticos de la innovación
electrónica y de alto poder adquisitivo.
Sony se adelantó unos
pasos poco antes del Mundial de Sudáfrica, al traer al país algunos kits
(TV, reproductor Blu Ray y anteojos) para hacer demostraciones. Hoy, la
filial de la compañía japonesa, al igual que la coreana Samsung,
aguarda la luz verde de la Aduana (licencias no automáticas) para poner a
la venta las primeras TV 3D. Sobre cantidades y expectativas, Rafael
Vieyra, CEO de Sony, no dio precisiones. Dijo que estarán a la venta
entre mediados y fines de agosto y que “son partidas muy chicas, pero en
poco tiempo los estaremos fabricando en Tierra del Fuego”.
No es
la única novedad: la empresa tiene proyectado traer al país unas 2.000
cámaras digitales, aptas para capturas de imágenes en alta fidelidad y
en tres dimensiones. La cifra es reveladora en cuanto a las expectativas
más inmediatas de las tecnológicas, si se tiene en cuenta que en el
país se colocan unos 900.000 equipos fotográficos al año. Al respecto,
Gabriel Gruner, director de Marketing de Philips, admite que para los
fabricantes, el lanzamiento de productos 3D es una estrategia de
posicionamiento y “para demostrar que la marca está en la última
tendencia”. El objetivo último, más que ganar adeptos es no perderlos.
“El consumidor valora la calidad de imagen, el diseño y la innovación,
en ese orden”.
Sea cual fuese la razón, Sony y Samsung están
envueltos en una pelea particular, para determinar cuál será la primera
marca en irrumpir con las TV 3D en el mercado local. Ambas compañías
intentan capitalizar la repercusión del lanzamiento, pero tal ansiedad
produjo un lanzamiento prematuro y fallido por parte de Samsung durante
el Mundial, que anunció que sus TV 3D ya estaban a la venta. Gustavo
Biassoni, ejecutivo de esa compañía, se disculpó: “pensamos que en julio
ya se estarían vendiendo, pero hubo cambios con los permisos del
Gobierno y eso demoró la disponibilidad de los productos”.
Costos
y tamaños En concreto, la compañía coreana tiene trabado un embarque de
5.000 unidades, de 46 y 55 pulgadas, es decir, muy pocas con relación a
los 1,6 millones de unidades que se estima colocar a lo largo del año.
Los costos de los equipos, como toda novedad, son más elevados que los
LCD de alta definición, pero para Biassoni, ése no es el principal
escollo para alcanzar la masividad, sino la falta de contenidos
(películas, señales televisivas y videojuegos 3D). “Por ahora –dijo–
para disfrutar la experiencia hace falta un reproductor Blu Ray,
anteojos y películas. Las productoras de cine están trabajando en eso,
pero hace falta mucho más”.
Gruner, de Philips, redondea la idea
en forma más cautelosa, muy en sintonía con la estrategia de no apurar
la entrada de sus TV 3D: “aún no es una tecnología redonda y es un
poquito engorrosa para el consumidor. Hace falta la TV, un DVD Blu Ray y
usar anteojos”.
Panasonic, por su parte, tiene previsto traer su
primer embarque a fines de año. Según Maximiliano Hernández, gerente de
Marketing de la firma, “la idea es traer entre 200 y 300 unidades”.
Sobre la magnitud de la apuesta, opina que se tardará varios años en
alcanzar la masificación. Si bien dice que la producción de contenidos
va en ascenso, la realidad es que es insuficiente, pero no sólo en 3D
sino también en alta definición. “Hoy, ni siquiera tenemos una
televisión de calidad”, sostuvo, aunque reconoció avances en la materia.
Lo
de Pulsar, una empresa que presta servicios para transmisiones
televisivas (camiones de exteriores) representa uno de esos avances. La
firma presentará el martes el primer transporte equipado para grabar y
emitir señales en 3D, cuyo costo ronda los US$6 millones. Gonzalo
Pampín, de Pulsar, señaló: “es un principio, porque a fin de año
sumaremos otra unidad”.
La onda expansiva alcanzó a las laptops,
otra de las pantallas posibles para disfrutar imágenes con profundidad.
Asus, un fabricante nacional, lanzó el mes pasado las primeras notebooks
3D en la Argentina. Y la semana pasada, Lenovo se sumó a la ola, algo
que Sony tiene pensado concretar antes de fin de año. Alexander Raven,
director comercial de la empresa china, explicó que proyectan para este
año colocar entre 1.000 y 1.500 unidades y que evaluarán la respuesta
del mercado antes de aumentar la apuesta. Sin embargo, admitió que, al
menos por ahora, “no es un producto de volumen”.
(Fuente: iEco)
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